MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98

CONTEXTO HISTÓRICO: EL CAMBIO DE SIGLO

En todo el continente europeo, los últimos años del siglo xix supusieron una auténtica crisis de fin de siglo. En España, la etapa política que abarca de 1875 a 1931 se conoce como Restauración, régimen de monarquía parlamentaria que supuso la recuperación del trono por parte de los Borbones. Durante esta convulsa etapa, se desarrolló un fuerte pesimismo y el cuestionamiento de la propia idea de la nación.

-Crisis-

La pérdida de las últimas posesiones ultramarinas en el desastre del 98 simbolizó esa crisis finisecular con causas más profundas. Estas causas estaban relacionadas con el descrédito del modelo político, dominado por la alternancia entre los partidos liberal y conservador. Además, el país vivía un atraso económico, pues la industrialización tan solo progresaba en el País Vasco y Cataluña.

Estos factores, sumados al elevado analfabetismo de una sociedad, contribuyeron a inspirar una visión catastrofista de España. Por lo que los intelectuales exigieron una “terapia generalizada”.

-Regeneracionismo -

El cambio de siglo trajo consigo intentos modernizadores que quedaron plasmados en una serie de iniciativas políticas llevadas a cabo por gobiernos regeneracionistas. Estas iniciativas se concretaron en políticas cuyo objetivo era lograr un mayor desarrollo económico, una reforma del sistema educativo y la superación de los traumas nacionales a través de la europeización del país.

En sus intentos de modernización, el regeneracionismo tuvo que superar la resistencia de los sectores más conservadores de la sociedad, así como afrontar la creciente conflictividad social provocada por el auge de los movimientos obreros.

MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98

La crisis del fin del siglo xix da lugar a dos movimientos literarios diferentes: el modernismo y la generación del 98. Ambos comparten tanto el deseo de renovar la literatura como el rechazo al sistema de vida burgués y a los valores que lleva aparejados. Mientras que el modernismo optará por manifestar ese rechazo de forma fundamentalmente estética, los escritores de la generación del 98 se servirán de la reflexión ética e histórica para expresar sus inquietudes sociales e individuales.

-Modernismo-

Se oponen al realismo con el objetivo de la creación de obras que sean ejemplos de belleza suprema, frente a la fealdad del mundo, como forma de rebelión contra la sociedad burgués.

Los autores modernistas se distinguen por su cosmopolitismo y sus obras se caracterizan por la sensualidad y recreación de pasiones que la moral imperante obligaba a ocultar.

Presentan personajes enfrentados a la vulgaridad burguesa, y valoran la elegancia aristocrática del dandi o el radicalismo de los bohemios. Recurren con frecuencia a escenarios exóticos ambientados en lugares lejanos y en el pasado, en los que se pueden encontrar palacios, princesas y seres mitológicos.

En cuanto al estilo, las obras modernistas destacan por su belleza sensorial, pues los autores recurren a ritmos marcados, a un léxico elevado, versos de distinta medida y gran riqueza de símbolos, como el jardín, el cisne o el otoño.

El principal autor modernista es el poeta Rubén Darío, aunque otros autores como Juan Ramón Jiménez o Ramón María del Valle-Inclán atravesaron etapas modernistas.


*Rubén Darío*

Se introdujo el modernismo en España a raíz de sus viajes en 1892 y 1898. Sus principales títulos son:


AZUL

Considerada la mejor obra modernista, en ella se aprecian el preciosismo formal y la crítica al mundo burgués. Está integrada por dos secciones de cuentos y una de poemas que revelan los principales rasgos temáticos y de estilo del movimiento modernista.

EL SÁTIRO SORDO: CUENTO GRIEGO

Habitaba cerca del Olimpo un sátiro, y era el viejo rey de la selva. Los dioses le habían dicho: «goza, el bosque es tuyo; sé un feliz bribón, persigue ninfas y suena tu flauta». El sátiro se divertía. 

Un día que el padre Apolo estaba tañendo la divina lira, el sátiro salió de sus dominios y fue osado a subir el sacro monte y a sorprender al dios crinado.


PROSAS PROFANAS

Es una obra más sensorial y sonora, aunque en las composiciones finales se revela un cambio a motivos poéticos más íntimos.

    ERA UN AIRE SUAVE...

Era un aire suave, de pausados giros;

el hada Harmonía ritmaba sus vuelos;

e iban frases vagas y tenues suspiros

entre los sollozos de los violoncelos.

Sobre la terraza, junto a los ramajes,

diríase un trémolo de liras eolias

cuando acariciaban los sedosos trajes

sobre el tallo erguidas las blancas magnolias.



CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA

Se trata de un poemario más reflexivo y de simbolismo más profundo cuyos temas son la defensa de la hispanidad o la juventud perdida.

PEGASO

Cuando iba yo a montar ese caballo rudo

y tembloroso, dije: "La vida es pura y bella".

Entre sus cejas vivas vi brillas una estrella.

El cielo estaba azul y yo estaba desnudo.

Sobre mi frente Apolo hizo brillar su escudo

y de Belerofonte logré seguir la huella.

Toda cima es ilustre si Pegaso la sella,

y yo, fuerte, he subido donde Pegaso pudo.



-Generación del 98-

Se conoce como generación del 98 a un grupo de escritores de ideología similar que vivieron el desastre del 98. Comparten con el modernismo el rechazo hacia la sociedad del momento y la preocupación por la situación del país.

Las características fundamentales de este grupo, cuyo cauce de expresión más extendido es la novela, son las siguientes:

- Temas. El principal es la reflexión sobre la situación de España y sobre sus valores como nación, encarnados fundamentalmente por Castilla. Además, los escritores del 98 abordan asuntos filosóficos y religiosos, como el sentido de la existencia o el destino del hombre. También son temas frecuentes la historia anónima de las gentes de España (intrahistoria) y el paisaje, especialmente el paisaje castellano, que adquiere el tratamiento de un personaje más.

- Estilo. Comparten un estilo sobrio que se vale de la lengua tradicional, y adoptan como modelos a reconocidos escritores de la literatura hispánica como Jorge Manrique, fray Luis de León, Miguel de Cervantes o Mariano José de Larra.

- Autores. Los principales escritores del 98 son Antonio Machado, José Martínez Ruiz, Azorín, Pío Baroja, Miguel de Unamuno y Ramón María del Valle-Inclán.


*José Martínez Ruíz, Azorín*

Ensayista y narrador alicantino cuyas novelas, de leve trama argumental, tienen un tono autobiográfico. Suelen tratar temas como la religión, la historia y la literatura españolas, la visión subjetiva del paisaje, el paso del tiempo y la fugacidad de la existencia. Al autor le preocupa el desinterés que paraliza las voluntades de los protagonistas de sus obras, generalmente jóvenes intelectuales de mentalidad crítica.

En cuanto al estilo, en la prosa de Azorín destacan las descripciones detalladas y evocadoras y su lenguaje claro y sencillo

Algunas de sus obras más importantes son La voluntad, Antonio Azorín y Doña Inés.


LA VOLUNTAD

No sé qué estúpida vanidad, qué monstruoso deseo de inmortalidad, nos lleva a continuar nuestra personalidad más allá de nosotros. Yo tengo por la obra más criminal esta de empeñarnos en que prosiga indefinidamente una humanidad que siempre ha de sentirse estremecida por el dolor: por el dolor del deseo incumplido, por el dolor, más angustioso todavía, del deseo satisfecho… Podrán llegar los hombres al más alto grado de bienestar, ser todos buenos, ser todos inteligentes…, pero no serán felices; porque el tiempo, que se lleva la juventud y la belleza, trae a nosotros la añoranza melancólica por las pasadas agradables sensaciones. Y el recuerdo será siempre fuente de tristeza.


DOÑA INÉS

CAPÍTULO XXVII

Recostada en un sofá, contempla el cielo desde el hondo de la estancia Doña Inés. El cielo se divisa por el balcón abierto de par en par. El azul pálido -en esta hora del crepúsculo vespertino- se va entenebreciendo poco a poco. Un espejo, en una de las paredes, refleja vagamente la débil claridad. En el cielo relumbra estrella de la tarde. ¿Se podrá revivir la juventud en Hesperus? El lucero vespertino es un mundo similar al nuestro. La juventud no retornará tampoco en ese astro. Si pudiéramos trasladarnos a esa estrella, no notaríamos apenas cambio en nuestra vida; el peso de nuestro cuerpo sería un poco menor que en la Tierra. La luz del crepúsculo va menguando, es más brillante en el cielo negruzco el fulgor del astro. ¿Habrá congojas de amor en Hesperus?


*Pío Baroja*

Autor  que destaca por su escepticismo religioso y su pesimismo existencial

Los protagonistas de sus novelas son personajes aventureros e inconformistas que sobresalen en un ambiente de apatía, y cuya experiencia vital suele ser el tema central.

El estilo de Pío Baroja se caracteriza por las oraciones cortas y los párrafos breves, con los que construye sus descripciones y diálogos sin ornamentación.

Algunas de sus obras más importantes son El árbol de la ciencia y Zalacaín el aventurero.


EL ÁRBOL DE LA CIENCIA

En aquel momento dominaban los Mochuelos. El Mochuelo principal era el alcalde, un hombre delgado, vestido de negro, muy clerical, cacique de formas suaves, que suavemente iba llevándose todo lo que podía del municipio. El cacique liberal del partido de los Ratones era don Juan, un tipo bárbaro y despótico, corpulento y forzudo, con unas manos de gigante, hombre que, cuando entraba a mandar, trataba al pueblo en conquistador. Este gran Ratón no disimulaba como el Mochuelo; se quedaba con todo lo que podía, sin tomarse el trabajo de ocultar decorosamente sus robos.


ZALACÍN EL AVENTURERO

Hay hombres para quienes la vida es de una facilidad extraordinaria. Son algo así como una esfera que rueda por un plano inclinado, sin tropiezo, sin dificultad alguna.

¿Es talento, es instinto o es suerte? Los propios interesados aseguran ser instinto o talento; sus enemigos dicen casualidad, suerte, y esto es más probable que lo otro, porque hay hombres excelentemente dispuestos para la vida, inteligentes, enérgicos, fuertes y que, sin embargo, no hacen más que detenerse y tropezar en todo.

Un proverbio vasco dice: «El buen valor asusta a la mala suerte». Y esto es verdad a veces..., cuando se tiene buena suerte.


*Miguel de Unamuno*

Escritor que aborda temas como la reflexión sobre España, la intrahistoria o el paso del tiempo. Otro de sus temas centrales es la angustia existencial que provoca una vida abocada a la muerte, a lo que él denominó sentimiento trágico de la vida.

Este conflicto se expresa mediante abundantes diálogos y reflexiones de los personajes, mientras que el contexto queda desdibujado. Destacan sus obras Niebla, San Manuel Bueno, mártir; En torno al casticismo y Del sentimiento trágico de la vida.


NIEBLA

Tal vez, pero el caso es que en esa novela pienso meter todo lo que se me ocurra, sea como fuere

—Pues acabará no siendo novela.

—No, será... será... nivola.

—Y ¿qué es eso, qué es nivola?

—Pues le he oído contar a Manuel Machado, el poeta, el hermano de Antonio, que una vez le llevó a don Eduardo Benoit, para leérselo, un soneto que estaba en alejandrinos o en no sé qué otra forma heterodoxa. Se lo leyó y don Eduardo le dijo: «Pero ¡eso no es soneto!...» «No, señor —le contestó Machado—, no es soneto, es... sonite.» Pues así con mi novela, no va a ser novela, sino... ¿cómo dije?, navilo... nebulo, no, no, nivola, eso es, ¡nivola! Así nadie tendrá derecho a decir que deroga las leyes de su género... Invento el género, a inventar un género no es más que darle un nombre nuevo, y le doy las leyes que me place. ¡Y mucho diálogo!

—¿Y cuando un personaje se queda solo?

—Entonces... un monólogo. Y para que parezca algo así como un diálogo invento un perro a quien el personaje se dirige.

—¿Sabes, Víctor, que se me antoja que me estás inventando?...

—¡Puede ser!


SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR

Ahora que el obispo de la diócesis de Renada, a la que pertenece esta mi querida aldea de Valverde de Lucerna, anda, a lo que se dice, promoviendo el proceso para la beatificación de nuestro don Manuel, o, mejor, san Manuel Bueno, que fue en ésta párroco, quiero dejar aquí consignado, a modo, de confesión y sólo Dios sabe, que no yo, con qué destino, todo lo que sé y recuerdo de aquel varón patriarcal que llenó toda la más entrañada vida de mi alma, que fue mi verdadero padre espiritual, el padre de mi espíritu, del mío, el de Ángela Carballino.


DEL SENTIMIENTO TRÁGICO DE LA VIDA

CAPÍTULO 5:LA DISOLUCIÓN RACIONAL

Y si la creencia en la inmortalidad del alma no ha podido halla comprobación empírica racional, tampoco le satisface el panteísmo. Decir que todo es Dios, y y que al morir volvemos a Dios, mejor dicho, seguimos en Él, nada vale a nuestro anhelo; pues si es así, antes de nacer, en Dios estábamos, y si volvemos al morir donde antes de nacer estábamos, el alma humana, la conciencia individual, es perecedera. Y como sabemos muy bien que Dios, el Dios personal y consciente del monoteísmo cristiano, no es sino el productor, y sobre todo, el garantizador de nuestra inmortalidad, de aquí se dice, y se dice muy bien, que el panteísmo no es sino un ateísmo disfrazado.


*Ramón María del Valle-Inclán*

Comenzó su escritura como modernista, pero su evolución ideológica lo acercó a la generación del 98. Sus novelas abordan temas como el amor, la muerte, la religión, la brutalidad de la guerra, la situación de España, el abuso de poder y el mundo rural.

Su tendencia al esteticismo lo diferencia del resto del grupo, ya que recurre a un lenguaje musical y sugerente, lleno de evocaciones sensoriales.

Valle-Inclán destacó también como dramaturgo, y sus obras contribuyeron a la renovación del teatro mediante la creación de un nuevo enfoque de la realidad profundamente renovador e irónico: el Esperpento.

Sus obras en prosa más importantes son Sonatas, Tirano Banderas y la serie El ruedo ibérico.


SONATAS

MEMORIAS DEL MARQÚS DE BRADOMÍN

Anochecía cuando la silla de posta traspuso la Puerta Salaria y comenzamos a cruzar la campiña llena de misterio y de rumores lejanos. Era la campiña clásica de las vides y de los olivos, con sus acueductos ruinosos, y sus colinas que tienen la graciosa ondulación de los senos femeninos. La silla de posta caminaba por una vieja calzada: Las mulas del tiro sacudían pesadamente las colleras, y el [18] golpe alegre y desigual de los cascabeles despertaba un eco en los floridos olivares. Antiguos sepulcros orillaban el camino y mustios cipreses dejaban caer sobre ellos su sombra venerable. La silla de posta seguía siempre la vieja calzada, y mis ojos fatigados de mirar en la noche, se cerraban con sueño. 


TIRANO BANDERAS

CAPÍTULO IV

El patrón, con sólo cincuenta hombres, caminó por marismas y manglares hasta dar vista a un pailebote abordado para la descarga en el muelle de un aserradero. Filomeno ordenó al piloto que pusiese velas al viento para recalar en Punta Serpientes. El sarillo luminoso de un faro giraba en el horizonte. Embarcada la gente, zarpó el pailebote con silenciosa maniobra. Navegó la luna sobre la obra muerta de babor, bella la mar, el barco marinero. Levantaba la proa surtidores de plata y en la sombra del foque un [18] negro juntaba rueda de oyentes: Declamaba versos con lírico entusiasmo, fluente de ceceles. Repartidos en ranchos, los hombres de la partida, tiraban del naipe: Aceitosos farolillos discernían los rumbos de juguetas por escotillones y sollados.

EL RUEDO IBÉRICO (SERIE)

CAPÍTULO 5:LA DISOLUCIÓN RACIONAL

Y si la creencia en la inmortalidad del alma no ha podido halla comprobación empírica racional, tampoco le satisface el panteísmo. Decir que todo es Dios, y y que al morir volvemos a Dios, mejor dicho, seguimos en Él, nada vale a nuestro anhelo; pues si es así, antes de nacer, en Dios estábamos, y si volvemos al morir donde antes de nacer estábamos, el alma humana, la conciencia individual, es perecedera. Y como sabemos muy bien que Dios, el Dios personal y consciente del monoteísmo cristiano, no es sino el productor, y sobre todo, el garantizador de nuestra inmortalidad, de aquí se dice, y se dice muy bien, que el panteísmo no es sino un ateísmo disfrazado.


*Antonio Machado*

Único poeta del grupo, este sevillano pasó en Castilla años decisivos en su vida y evolucionó desde una poesía inicial de influencia modernista hacia un enfoque más reflexivo y melancólico en su madurez. 

Sus temas más empleados son el amor, el tiempo, Castilla y sus gentes y los sueños.

Tiene un estilo sobrio y claro, con un lenguaje de profundos significados, en su intento de escribir una poesía de emociones e ideas. Utiliza abundantes adjetivos que reflejan la visión personal del poeta sobre aquello que escribe, aportando un lenguaje emocional.

En cuanto a la métrica, usa especialmente la silva y el romance, y emplea versos heptasílabos, dodecasílabos y alejandrinos.

Sus poesías están recogidas en las obras SoledadesCampos de Castilla y Nuevas canciones.


SOLEDADES

II

He andado muchos caminos,

he abierto muchas veredas,

he navegado en cien mares

y he atracado en cien riberas.

En todas partes he vistos

caravanas de tristeza,

soberbios y melancólicos

borrachos de sombra negra,

y pedantes al paño

que miran, callan y piensan

que saben, porque no beben

el vino de las tabernas.


CAMPOS DE CASTILLA

NOCHE DE VERANO

Es una hermosa noche de verano.

Tienen las altas casas

abiertos los balcones

del viejo pueblo á la anchurosa plaza.

En el amplio rectángulo desierto

bancos de piedra, evónimos y acacias,

simétricos dibujan

sus negras sombras en la arena blanca.

En el cenit. luna y en la torre,

la esfera del reloj iluminada.

Yo en este viejo pueblo paseando,

solo, como un fantasma.


NUEVAS CANCIONES

I

Parejo de la encina castellana,

crecida por el páramo, señero

en los campos de Córdoba la llana

que dieron su caballo al Romancero,

lejos de tus hermanos

que vela el ceño campesino -enjutos

pobladores de lomas y altozanos,

horros de sombra, grávidos de frutos-

olvido de mano labradora

que pode tu ramaje, y por olvido,

viejo olivo, del hacha leñadora,

¡cuán bello estás junto a la fuente erguido,

bajo este azul cobalto,

como un árbol silvestre, espeso y alto!


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